Hoy el ocio me achacó tanto que terminé en una estética pidiendo que me cortaran el cabello, cualquiera que me conoce sabe que mi cabello es parte muy importante, así que ir a la estética representa una lucha conmigo misma a cerca de si realmente debería cortarlo, porque lo amo así de largo como es él. La chica de la estética, que ya me conoce, y sabe lo mucho que adoro mi cabello y lo mucho que me choca que me lo corte de más, hizo su trabajo bien, y me lo peinó como me gusta sin tener que preguntarme. Quedó más corto, obvio!!! y aunque yo siento que me quitó mucho en mi casa, como siempre, dijeron que ni se notaba el cambio. El cambio lo noto yo y con eso me basta.
Ayer fué el día Internacional de la danza, y yo que ya tenía planeado mi festejo desde hace varias semanas, me iría desde temprano al Centru Cultural Universitario, donde habría distintos escenarios con presentaciones, vería al Taller Coreográfico de la UNAM, y por lo tanto a mi queridísimo Jorge Vega, me deleitaría la vista, el oído y todos los demás sentidos que parece se despiertan cuando veo una buena coreografía, comería algo allá y regresaría a mi casa tarde, cansada pero muy contenta. Pero gracias a la influenza porcina y que todo se ha cancelado no pude hacer nada, y de danza sólo pude ver uno que otro videito en youtube que me sirvió de premio de consolación... peor es nada!!! pfff!!!
Ya me harté de la influenza, ha venido a arruinar muchos planes que tenía, así que el día de mañana huyo a Pachuca, que aún cuando allá también está la alerta sanitaria, el encierro es más soportable porque de todos modos no hay mucho que hacer por allá, jajaja...
Hoy comencé con un proyecto para mis amiguis, unos dibujines que me han ayudado a calmar la locura del ocio, pero también me han provocado dolor de muñeca, cosa que sólo sucede en días de entrega, pero siendo para los amigos se vuelve soportable.
Hoy es día del niño, y también el día en que mi hermana y su novio cumplen un año, aaayyy que lindos. Lucía y Dona siguen discutiendo de la influenza y yo sólo quiero que todo esto ya acabe.
Rubén Darío
Un intelectual no encontrará en la tarea periodística sino una gimnasia que lo robustece. Rubén Darío
No soy intelectual ni periodista, pero sí creo que el ejercicio de redactar las ideas y ponerle palabras a los sentimientos ayuda a aclarar el pensamiento.
An intellectual will not find in the journalistic work but a gymnastic that strengthens. Ruben Dario
I am not an intellectual nor journalist, but I do believe the work of write down ideas and putting words to the feelings helps to clarify the thoughts.
No soy intelectual ni periodista, pero sí creo que el ejercicio de redactar las ideas y ponerle palabras a los sentimientos ayuda a aclarar el pensamiento.
An intellectual will not find in the journalistic work but a gymnastic that strengthens. Ruben Dario
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jueves, 30 de abril de 2009
miércoles, 29 de abril de 2009
Crónica de una epidemia 3
Así como me lo dispusé el día de hoy devoré el libro de El Increíble Castillo Vagabundo de Wynne Jones Diana, me encantó!!! Y aunque la película termina siendo bastante distinta del libro eso no quita que se ha colado entre mis películas favoritas, además del libro.Me encanta la magia que tiene, y me encanta la historia, me encanta el misterio que ronda en sus personajes, y me encanta la personalidad tan definida que cada uno de ellos tiene. Sentí más de una vez que conocía a alguna persona parecida a alguno de ellos, y hasta pude encontrar ciertas cosas de mi regadas en el libro. Me gustó... mucho.

La animación de la película sigue siendo algo que me tiene encantada, cada movimiento de cada personaje, además de que cada uno tiene algo distinto, y al leer el libro las imágenes de la película se iban apareciendo, y resultaban bastante acertadas, a diferencia de muchas películas que olvidan lo importante de cada personaje.
Seguramente volveré a ver la película una y mil veces, al igual que el libro se convertirá en otro de esos que puedo releer y releer sin cansarme nunca. Un libro que despierta la imaginación, y que tal vez muchos tomarían sólo como un libro para niños, pero creo
que tiene muchas cosas más allá. La importancia de conocer a la gente y de ver más allá. De saber distinguir entre lo que vale la pena escuchar de la gente y lo que no. Eso y otras muchas cosas hicieron que el libro me encantara.Termino con varias imágenes de la película, que por el simple hecho de haberme encantado no puedo dejar de agregar.




martes, 28 de abril de 2009
Crónica de una epidemia 2
Día dos del encierro por la epidemia de influenza porcina.
Las dudas al respecto siguen, al igual que lo chistes a cerca del temblor de ayer, la epidemia y la moda de los cubrebocas.
Por mi parte me he puesto a ver películas y tratar de organizar el montón de archivos que tengo en mi computadora, con lo que fui a dar con un montón de fotos que al verlas me alegró la vida de recordar aquellos momentos, y cómo evitar subirlas al hi5 o facebook, jajaja...
Las dudas al respecto siguen, al igual que lo chistes a cerca del temblor de ayer, la epidemia y la moda de los cubrebocas.
Por mi parte me he puesto a ver películas y tratar de organizar el montón de archivos que tengo en mi computadora, con lo que fui a dar con un montón de fotos que al verlas me alegró la vida de recordar aquellos momentos, y cómo evitar subirlas al hi5 o facebook, jajaja...
Entre las películas que me han ayudado a matar el tiempo en estos días están la de Ceguera, una película que renté porque sentía que el tema era perfecto para la situación que se está viviendo, además de que tenía ganas de verla desde que salió en el cine.El libro es bueno, muestra lo peor de la sociedad, y la verdad es que estoy segura de que si algo así llegara a suceder el resultado no sería muy distinto. La prueba está en cómo al gente trata de sacar provecho de las desgracias, vendiendo cubrebocas a 50 pesos!!! (¿¿¿???). Y eso sólo es el comienzo.
Siempre he pensado que la magia de un libro son las palabras, y siempre que han hecho película un libro sé que no logrará igualar la emoción y transmitir los mismos sentimientos. En este caso sí me gustó la película, respetaron el libro, y aunque tal vez por los mismo la película se vuelve un tanto lenta, me dio gusto que no cortaran partes importantes, ni que le agregaran cosas con tal de hacerla "más interesante". La actuación creo que a veces es poco creíble, sé que es muy difícil hacerse el ciego, pero en varias ocasiones parecía como si todos pudieran ver, aunque Gael García lo hace muy bien, una sorpresa para mi.
Otra película que vi fue El Increíble Castillo Vagabundo, y resulta que me encantó. El director es el mismo que el de El Viaje de Chihiro, y aunque la película es igual de rara, me gustó muchísimo más. La historia te atrapa, un mundo de magia donde suceden cosas TAN extrañas, pero maravillosas!!! Además de que la animación es increíble, y a pesar de que muchas cosas en la película siguen siendo un misterio, la película ha entrado dentro de mis favoritas. La película también está basada en un libro, el cual... no he leído, pero para eso tengo tooodo el día de mañana, de haber sabido que me iba a gustar tanto probablemente habría leído primero el libro.Mis acuarelas no han progresado mucho, supongo que de eso también me encargaré mañana, al igual que de los croquis y uno que otro cálculo de vigas...
lunes, 27 de abril de 2009
Crónica de una epidemia
El día jueves en la noche se dió una noticia que alteró a la ciudad de México, el virus de la influenza andaba suelto, y para evitar contagios se cancelaban todas las clases, desde preescolar hasta universidad, sí, hasta la UNAM suspendía clases.
La verdad es que al principio la noticia me llegó de maravilla, ya no tendría que preocuparme por las tareas del día siguiente, ahora no sé.
Si bien existen muchas sospechas a cerca de si es otra noticia como la del chupacabras, la verdad es que si la OMS está metida en el asunto, no creo que se trate de sólo un pleito político mexicano que tratan de ocultar asustando a la población. Si la política tiene algo que ver en esto seguro es a nivel mundial, pero si se toma en cuenta la actual crisis MUNDIAL, seguramente se encontraría alguna explicación a todo esto.
La verdad es que no quiero pensar en el asunto, me pone de malas no poder confiar en los medios de comunicación, y como no tengo con quién desquitar mi enojo, mejor lo evito.
Ahora han suspendido las clases hasta el 6 de mayo, cosa que podría tomarse como unas vacaciones improvisadas, a mi me preocupa el hecho de que recorran el fin del semestre. Además, esta epidemia ha resultado bastante aburrida, no hay escuela, pero tampoco hay cines, ni museos, ni teatros, además de que utilizar el transporte público por ahora no es lo más seguro.
Lo que me queda es una laaarga lista de libros para leer y películas por ver, mis lápices, unas hojas, un sacapuntas y mis acuarelas, además de este blog. Con un poco de suerte el ocio puede llegar a crear algo interesante.
La verdad es que al principio la noticia me llegó de maravilla, ya no tendría que preocuparme por las tareas del día siguiente, ahora no sé.
Si bien existen muchas sospechas a cerca de si es otra noticia como la del chupacabras, la verdad es que si la OMS está metida en el asunto, no creo que se trate de sólo un pleito político mexicano que tratan de ocultar asustando a la población. Si la política tiene algo que ver en esto seguro es a nivel mundial, pero si se toma en cuenta la actual crisis MUNDIAL, seguramente se encontraría alguna explicación a todo esto.
La verdad es que no quiero pensar en el asunto, me pone de malas no poder confiar en los medios de comunicación, y como no tengo con quién desquitar mi enojo, mejor lo evito.
Ahora han suspendido las clases hasta el 6 de mayo, cosa que podría tomarse como unas vacaciones improvisadas, a mi me preocupa el hecho de que recorran el fin del semestre. Además, esta epidemia ha resultado bastante aburrida, no hay escuela, pero tampoco hay cines, ni museos, ni teatros, además de que utilizar el transporte público por ahora no es lo más seguro.
Lo que me queda es una laaarga lista de libros para leer y películas por ver, mis lápices, unas hojas, un sacapuntas y mis acuarelas, además de este blog. Con un poco de suerte el ocio puede llegar a crear algo interesante.
domingo, 19 de abril de 2009
De viaje en el metro 3
El miércoles en la tarde me enteré que gracias a la visita del presidente de los Estados Unidos a México, el centro de la ciudad iba a estar cerrado, al igual que polanco y algunas estaciones del metro. En realidad no me preocupé mucho por el asunto, me pareció una medida un tanto exagerada... el jueves en la mañana me levanté a la misma hora que siempre, no me importó mucho que se me hiciera tarde, llegué al metro a la hora acostumbrada, fue entonces cuando recordé que algunas estaciones estarían cerradas, supuse que en la estación en la que no se pararía el metro sería Polanco, pero cuando llegamos el metro hizo su acostumbrada parada y la cantidad de gente que siempre baja y sube fue la misma que la de cualquier otro día, entonces pensé que no me tocaría ser testigo del cierre de estaciones por la dichosa visita.
Cuando el metro siguió avanzando y llegamos a Auditorio... sorpresa!!! no había ni una sola alma, y el metro se siguió, ante el desconcierto de algunas personas, en especial de una señora que inmediatamente empezó a preguntar ¿por qué no se paró? ¿por qué? Todas las personas nos miramos unas a otras, algunas tenían mirada tranquila porque sabían la respuesta, otras sin atreverse a preguntar pero esperando que alguien contestara, después de la milésima vez que la señora hizo la pregunta alguien contestó: es por lo de Obama.
Me dio mucha risa ver como en la cara de la señora el desconcierto seguía siendo el mismo, casi como si le hubieran hablando en un idioma extraño, otra persona más le dijo: es por la visita del presidente de Estados Unidos.
La señora seguía sin entender muy bien y empezó a preguntar ¿porqué no avisaron? ¿cómo le voy a hacer? ¿cómo llego allá? las mismas dos personas que habían hablado con ella la escucharon y le dijeron algunas alternativas.
En las siguientes estaciones todo volvió a la normalidad, ya nadie miraba a nadie con extrañeza, ya nadie preguntaba desesperada y angustiosamente ¿por qué?, pero la mirada de la señora se quedó conmigo durante todo el día.
En la tarde, al volver a subirme al metro, esperaba encontrarme otra vez con miradas desconcertadas, pero no fue así, el metro no hizo parada en Auditorio, pero todas las personas lo tomaron con naturalidad. El viernes en la mañana seguía cerrada, y sólo al pasar por ahí escuché un cometario de: mira... sigue cerrada. Y al bajar en Barranca una voz anunciaba repetidamente "No hay servicio en la estación Auditorio". Ya en la noche la estación funcionaba normalmente.
Sé que no soy la persona que está más atenta de las noticias del mundo, aunque sé que debería importarme más, pero me dio gusto darme cuenta que no fui de las personas con mirada atónita tratando de encontrar una respuesta en el vagón del metro. Cosa que me hizo darme cuenta de que mucha gente no sabe lo que ocurre ni en su misma ciudad, algo que si lo pienso mucho me da coraje y me enojo con la gente y con el mundo y con el gobierno y con los medios de comunicación, así que prefiero ahorrarme el enojo para cuando tenga con quien desquitarlo, y me contento con sonreír por no ser de esas personas. Tal vez si la señora hubiera estado más atenta de las noticias se habría evitado la angustia.
También me hizo darme cuenta de lo dependientes que somos del metro (sí, somos), porque sin metro mucha gente ya no sabe cómo llegar ni a su casa, no es mi caso, pero sí hay muchos lugares a los que no sabría cómo llegar.
Cuando el metro siguió avanzando y llegamos a Auditorio... sorpresa!!! no había ni una sola alma, y el metro se siguió, ante el desconcierto de algunas personas, en especial de una señora que inmediatamente empezó a preguntar ¿por qué no se paró? ¿por qué? Todas las personas nos miramos unas a otras, algunas tenían mirada tranquila porque sabían la respuesta, otras sin atreverse a preguntar pero esperando que alguien contestara, después de la milésima vez que la señora hizo la pregunta alguien contestó: es por lo de Obama.
Me dio mucha risa ver como en la cara de la señora el desconcierto seguía siendo el mismo, casi como si le hubieran hablando en un idioma extraño, otra persona más le dijo: es por la visita del presidente de Estados Unidos.
La señora seguía sin entender muy bien y empezó a preguntar ¿porqué no avisaron? ¿cómo le voy a hacer? ¿cómo llego allá? las mismas dos personas que habían hablado con ella la escucharon y le dijeron algunas alternativas.
En las siguientes estaciones todo volvió a la normalidad, ya nadie miraba a nadie con extrañeza, ya nadie preguntaba desesperada y angustiosamente ¿por qué?, pero la mirada de la señora se quedó conmigo durante todo el día.
En la tarde, al volver a subirme al metro, esperaba encontrarme otra vez con miradas desconcertadas, pero no fue así, el metro no hizo parada en Auditorio, pero todas las personas lo tomaron con naturalidad. El viernes en la mañana seguía cerrada, y sólo al pasar por ahí escuché un cometario de: mira... sigue cerrada. Y al bajar en Barranca una voz anunciaba repetidamente "No hay servicio en la estación Auditorio". Ya en la noche la estación funcionaba normalmente.
Sé que no soy la persona que está más atenta de las noticias del mundo, aunque sé que debería importarme más, pero me dio gusto darme cuenta que no fui de las personas con mirada atónita tratando de encontrar una respuesta en el vagón del metro. Cosa que me hizo darme cuenta de que mucha gente no sabe lo que ocurre ni en su misma ciudad, algo que si lo pienso mucho me da coraje y me enojo con la gente y con el mundo y con el gobierno y con los medios de comunicación, así que prefiero ahorrarme el enojo para cuando tenga con quien desquitarlo, y me contento con sonreír por no ser de esas personas. Tal vez si la señora hubiera estado más atenta de las noticias se habría evitado la angustia.
También me hizo darme cuenta de lo dependientes que somos del metro (sí, somos), porque sin metro mucha gente ya no sabe cómo llegar ni a su casa, no es mi caso, pero sí hay muchos lugares a los que no sabría cómo llegar.
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