Rubén Darío

Un intelectual no encontrará en la tarea periodística sino una gimnasia que lo robustece. Rubén Darío
No soy intelectual ni periodista, pero sí creo que el ejercicio de redactar las ideas y ponerle palabras a los sentimientos ayuda a aclarar el pensamiento.
An intellectual will not find in the journalistic work but a gymnastic that strengthens. Ruben Dario
I am not an intellectual nor journalist, but I do believe the work of write down ideas and putting words to the feelings helps to clarify the thoughts.

sábado, 30 de abril de 2011

baila para mi

Decían que no bailaba con el alma, decían que sólo hacía lo que me habían marcado, que mis movimientos estaban hechos sin corazón, que estaba seca, fría, muerta.
En un intento por hacerme mostrar mis sentimientos me pusieron un ejercicio, bailaría con los ojos cerrados, comenzó la música y cuando mi cuerpo intentó moverse sentí los brazos de mi maestra sujetándome, mientras mi otro maestro me gritaba que bailara.
- ¡Baila! ¡Baila como si de eso dependiera tu vida! ¡Baila porque todo tu cuerpo quiere que bailes! ¡Baila!
Intentaba moverme, pero no podía, no podía extender los brazos porque me los sostenían, no podía mover mucho los pies, estaba casi en el mismo lugar. Al principio me sentí tonta, tenía ganas de decir: ¿cómo quieres que baile si me están sujetando? pero mi maestro seguía diciendo:
- ¡Baila! ¡Baila porque tu alma quiere bailar! ¡Baila y libérate de eso que te sujeta! ¡Baila con todas tus fuerzas! ¡Baila! ¡Baila!
Y yo comencé a luchar, a forcejear, ya no intentaba hacer los movimientos de la coreografía, sólo quería zafarme, quería que dejaran de detenerme, quería bailar, quería demostrar que podía hacerlo, pero me sujetaban con más y más fuerza, hasta que los brazos comenzaron a dolerme, hasta que mis piernas sintieron una fuerza que jamás había percibido, y mi maestro seguía gritando:
- ¡Baila! ¡Baila como si nadie te viera! ¡Baila con tu alma! ¡Baila sintiendo que tu cuerpo es libre! ¡Baila porque sólo tú sujetas a tu cuerpo! ¡Baila!
Y yo quería bailar, y grité, y empujé con todas mis fuerzas esos brazos que me sostenían, y me liberé, y comencé a bailar, llorando, de tristeza por haberme sentido atada, pero feliz, como nunca antes, porque era libre, porque sentía a mi cuerpo moverse, y lloré y lloré mientras bailaba, y grité y seguí bailando, bailando con mi alma, bailando esa tristeza, esa alegría, esa libertad, esa lucha.
Abrí los ojos, mi maestra me miraba llorando, mis otros dos maestros sonrieron.
- Ahora conocemos tu alma - dijo uno.
- Bien hecho.
Aplaudieron.
Fueron los únicos tres espectadores, sin embargo ese aplauso fue suficiente para mi.
Ese es uno de los momentos más alegres que recuerdo, de los más reveladores y significativos que he vivido.
Curioso cómo la vida ha hecho que me sienta así muchas veces, cuando todo mi ser quiere bailar, quiere sentirse libre, y mi alma quiere ser la única capaz de controlar mi cuerpo.
Hoy mientras husmeaba mi reproductor de música comenzó esa canción que siempre me ha enloquecido, no lo pensé mucho, y bailé, y bailé con toda mi alma, sin pensar en lo mucho que mi cuerpo ya no es capaz de hacer, simplemente moviéndose, como el alma quería, disfrutando de cada movimiento, sintiendo cada músculo. La música terminó y me tumbé en mi cama, tenía la respiración agitada y el corazón me latía con tanta fuerza que sentía cada latido por todo mi cuerpo, la misma sensación de alegría y tristeza me recorrió.
Feliz día Internacional de la Danza!!! aunque haya sido ayer :P

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