Rubén Darío

Un intelectual no encontrará en la tarea periodística sino una gimnasia que lo robustece. Rubén Darío
No soy intelectual ni periodista, pero sí creo que el ejercicio de redactar las ideas y ponerle palabras a los sentimientos ayuda a aclarar el pensamiento.
An intellectual will not find in the journalistic work but a gymnastic that strengthens. Ruben Dario
I am not an intellectual nor journalist, but I do believe the work of write down ideas and putting words to the feelings helps to clarify the thoughts.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Neruda, Isla Negra

Reto a cualquier persona a no volverse poeta después de conocer Isla Negra.

Vivir con poesía es probablemente la mejor inspiración que puede haber. Crear historias entre los objetos que nos rodean, darles personalidad, puede hacer que nuestra vida misma se convierta en una novela digna de ser descrita con las palabras más hermosas.

La belleza de la naturaleza enmarcada por una ventana que inspira, y se transforma en un cuadro que día a día va cambiando, y muestra la magia del tiempo.

Qué mejor inspiración que aquella que viene de una fuerza sobrenatural que hace que los sentidos se despierten, que te hacen recordar que el viento es frío y el sol cálido, que el mar susurra y que la brisa te deja un sabor salado en los labios, unos labios que no pueden hacer más que sonreír cuando los ojos son maravillados con un atardecer entre las rocas, las mismas rocas, la misma arena, el mismo mar y la misma espuma que refleja las estrellas que alguna vez inspiraron un poema capaz de conmover al mundo.

Las manías de un personaje que jugaba a ser marinero, como un niño pequeño que puede atrapar el mundo entero en su imaginación.

¡Qué maravilla ser capaz de vivir en un cuento donde uno mismo es el narrador y el protagonista, el villano y el amante!

Mi corazón se quedó con el mar, con sus olas y su sabor salado, que soy capaz de revivir con sólo pensarlo un instante. Mi alma se la llevó el aire que revolvía mi cabello y lo enredaba sin que llegara a importarme mucho, que me helaba las manos, los pies y la cara, haciéndome pagar el precio por una vista que mi mente no querrá olvidar ni en un millón de años. Mis rencores fueron olvidados, mis amores recordados, la pureza de los buenos sentimientos aparecieron junto a la nostalgia de pensar que las personas amadas no pudieran vivir aquello que me estaba robando el corazón, que me hizo ver pasar mi vida como la mejor historia jamás contada y vivida. Y aún así, me sentía tan cerca de todas esas personas, tan viva y consciente de la muerte.

Descubrí el universo dentro de un pequeño cuarto, al mar en una botella, al amor en una chimenea, y al sexo en una ventana.

Mi mente habría querido llorar de alegría, por haber descubierto un sentimiento muy guardado, pero mi alma entusiasmada sólo podía gritar, mientras que mi cuerpo entero se liberaba y dejaba que mis pies y mis ojos husmearan en cada rincón sólo para encontrar nuevos detalles, que llevaban a mi boca a sorprenderse y a resumir todo en una sonrisa que no tiene final.

Yo también puedo escribir los versos más tristes esta noche, porque una parte de mí se quedó junto a su tumba, junto al mar, junto a las rocas, en una ventana, en un escritorio, en un caballo de tres colas, en un telescopio, un armario, una mesa, en una concha de mar. Una parte de mí, de mi corazón, de mi alma y mi mente permanecerán por siempre en ese lugar. Pero ese lugar quedará por siempre también en mí, y durará más que cualquier otra eternidad.

Y esa es la más pura y más hermosa verdad que jamás haya escrito.

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