Rubén Darío

Un intelectual no encontrará en la tarea periodística sino una gimnasia que lo robustece. Rubén Darío
No soy intelectual ni periodista, pero sí creo que el ejercicio de redactar las ideas y ponerle palabras a los sentimientos ayuda a aclarar el pensamiento.
An intellectual will not find in the journalistic work but a gymnastic that strengthens. Ruben Dario
I am not an intellectual nor journalist, but I do believe the work of write down ideas and putting words to the feelings helps to clarify the thoughts.

jueves, 5 de enero de 2012

Yo no olvido al año viejo

Porque me ha dejado cosas muy buenas
Me dejó un viaje a Bolivia
y una visita a Mechu Picchu
Me dejó un intercambio
y unos cuatro kilos de más.
Vale... no rima... pero la idea es que vaya con la tonadita de la canción.
Ahora ya en serio. Empezaré diciendo que el 2011 ha sido, definitivamente, el mejor año que he tenido en la vida, de verdad. ¿por dónde empezar? Yo empecé releyendo los posts del este año, que aunque muchas veces los publico atrasados, me sirven para darme una refrescada a la memoria sobre lo que estaba pensando en esos momentos. Entonces... me encuentro con el último post del 2010 y el primero del 2011. Había yo dicho que dejaría de soñar tanto, y quería tanto sacarme a alguien de la cabeza. Bien, mientras el año fue avanzando se me ocurrieron más locuras de las normales, comencé a soñar más, comencé a planear el intercambio, sin que en realidad mucha gente se enterara, al mismo tiempo que me escondía un tanto tontamente de la persona que se supone estaba olvidando.
En este año me reí un montón de veces de mí misma y de los hábitos que al parecer nomás no puedo dejar, un poco intentando aceptarme con todos los defectos que tengo y otro tanto esperando que con un poco de humor pudiera sobrellevarlos mejor.
Me puse el reto de leer 47 libros, cosa que logré :D y dedicaré un post específico a eso más adelante.
En este año cancelé mi facebook, pensando que eso traería a mi paz mental, cosa que funcionó por unos meses hasta que el destino y sus ironías llegaron burlándose de mi, y fue entonces cuando decidí jugarmela con todo!!!
Este año me dieron el intercambio, una de las mejores cosas que hecho en la vida, y el día en que me lo dijeron y las personas que compartieron conmigo la alegría de ese día y de la noticia, jamás dejaran de ser importantes para mi.
Este año ocurrió una coincidencia que me dejó contenta, sin embargo, después de todo lo sucedido sé que hay muchas fechas que ya no me perseguirán, finalmente, he logrado dejar muchas cosas atrás, y no puede haber alguien más feliz por eso.
Este año estuve embobada y alegre como la más tonta de las personas, y me encantó, y seguramente me dejaría volver a vivirlo una y otra vez, porque después de todo.. para eso es la vida no? para vivirla con pasión y sin temor a lo que pueda suceder.
Este año fui Hamlet... junto con todos los chistes que eso implicaron y las mil y un aventuras y bromas y anécdotas que aún ahora hacen que me bote de la risa, y no puedo pensar en mejores personas con las cuales haber compartido la experiencia.
Este año conocí la impro, y me boté de la risa, y me encantó conocer un poco de esa pasión de personas a las que quiero y que forman una parte súper importante y súper sentimental de mi vida.
Este año conoci lo que era el miedo, el miedo a no saber qué esperar, a tener expectativas pero sin un plan seguro la incertidumbre, pero a la vez me emocioné, me encantó, me llenó. Me dejó un montón de ánimos, de planes, de ideas, un montón de ganas de volver a vivir con esa incertidumbre emocionante que tenía, ahora sí siento que puedo alcanzar el cielo, y que me puedo comer el mundo a mordidas, siempre y cuando piense un rato dónde daré el primer mordisco.
Este año viví con los sentimientos al máximo, como si cada cosa que sentía se elevara a la máxima potencia, tenía una facilidad para depronto soltarme llorando y luego terminar carcajeandome, como si viviera en una inestabilidad emocional, pero en realidad era cada emoción llevada al máximo, cada centímetro de mi cuerpo y de mi alma explorando esa sensación y desbordándola, sin reservas.
Este año viví uno de los peores días en mi vida, sin poder levantarme de la cada y con suero, la presión bajísima y los ánimos decaidos, un mensaje de mi cuerpo, que tiende a veces gritarme que le ponga atención, pero también una prueba a mi misma, una prueba de valor, para saber si soy capaz de superar los miedos y las barreras que se van poniendo.
Este año empecé a creer más en las señales que la vida va dando, aprendí un poco más a dejarme llevar por las intuiciones.
Este año vine a vivir a un país distinto, con todo por delante, como si no existiera nada más que el presente, viví con una ola de emociones al límite, que eras dirparados en direcciones contrarias y podían cambiar de dirección como una montaña rusa. Aprendí a acercarme a la gente, a conocerla, a dejar que me conocieran, a dejar de ser una caja hermética, pero sin poder evitar desaparecerme de vez en cuando.
Aprendí a vivir sin Internet, a salirme a pasear, a disfrutar de la cosa más sencilla, a maravillarme con las cosas nuevas que todos mis sentidos experimentaban.
Este año dejé mi corazón regando por todo el mundo, porque no sólo son los lugares nuevos los que se quedaron con parte de él, sino también las personas.
Este año hable tanto conmigo misma hasta el punto de a veces fastidiarme, enojarme y querer dejar de hablarme, y reafirmé mi teoría de estar un tanto loca, pero aprendía a ser completamente sincera conmigo misma y entonces llegar al fondo de cada situación y emoción que tenía.
Este año viví un cumpleaños como ningún otro, aún ahora y seguramente siempre podré revivir cada instante de ese día, y del posterior festejo, el súper viaje.
Este año viaje por tres paises distintos, conocí lugares impresionantes y realmente aventé mis penas al mundo, dejando que todo mi corazón y mi alma se enfocaran unicamente a la satisfacción, la alegría y la captación de cada cosa para después poder recordarlos con total presición. Este año conocí San Pedro de Atacama, el salar de Uyuni y Machu Picchu, y me encantaron, los tres.
Este año reflexioné mucho sobre México, y las diferencias con otros países, me llené de un montón de ganas de hacer cosas por él, pero también de ganas de salir a recorrer el mundo, de no dejarme estancarme en un solo lugar teniendo tantas cosas por ver y conocer. Me encantó hablar de él y darlo a conocer al mundo, y lo haría diez mil veces más a pesar de todos sus problemas, y me quedo con más ganas de poder hacer algo para solucionarlos.
Este año me empapé de culturas distintas, y aprendí a no prejuzgar a ninguna nación ni etiquetar.
Este año se me partió el corazón en mil pedazos, sólo para darme cuenta al otro día de lo fácil que es sonreír cuando se vive con las emociones al borde, derramando siempre energía y sinceridad.
Este año cambié, crecí, engordé, bailé, me maravillé con la media hora de fuegos artificiales en Valparaíso cuando comenzó el año nuevo, y supe que el mejor año de mi vida había terminado, sólo para dar comienzo seguramente a uno mejor.
Que venga el fin del mundo, porque no le tengo miedo!!! Esta es Yoya, con una energía que no sabía que tenía, con ideas y sentimientos que necesitaban despertar, con emociones nuevas y mucho cariño para toda la gente hermosa que me ha acompañado. No me arrepiento de nada, no hay rencor por ninguna cosa hecha, tengo un corazón roto que se fue quedando con tanta gente y en tantos lugares y no podria haber nadie más feliz que yo por eso.

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