Rubén Darío

Un intelectual no encontrará en la tarea periodística sino una gimnasia que lo robustece. Rubén Darío
No soy intelectual ni periodista, pero sí creo que el ejercicio de redactar las ideas y ponerle palabras a los sentimientos ayuda a aclarar el pensamiento.
An intellectual will not find in the journalistic work but a gymnastic that strengthens. Ruben Dario
I am not an intellectual nor journalist, but I do believe the work of write down ideas and putting words to the feelings helps to clarify the thoughts.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

a quién culpar???

Culpo al mucho tiempo que de pronto empezamos a pasar juntos, culpo a los trabajos en equipo que nos obligaron a vernos y platicar fuera de los horarios de clase, culpo a los maestros que insistían en trabajos en equipo y que requerían de la unión del mismo, culpo a nuestras horas de estudio en las que nos la pasamos riéndonos, culpo a los momentos en que todos los demás nos dejaban solos sin darse cuenta de lo que eso podría ocasionar, culpo a nuestros chistes que sólo somos capaces de entender nosotros, culpo a lo bien que nos llevamos, culpo a nuestras risas, culpo a los gustos que tenemos en común que hicieron que las cosas me recordaran los ratos que pasamos juntos, culpo todas esas cosas que compartimos, culpo a las atenciones que de pronto comenzamos a tener entre nosotros, culpo a nuestros tratos que entre broma y broma hacíamos, pero sobre todo culpo al estúpido sentimiento de querer volver a revivir todo eso que hemos compartido juntos y la tonta idea de que podríamos llegar a compartir más. Porque sabiendo que "nosotros" como tal no existe, no puedo evitar dejar de querer que nos ataquemos de la risa juntos y que platiquemos tan bien como lo hacemos.
No sé justo el momento en el que empecé a disfrutar tanto de nuestros ratos juntos, pero si sé que desde que eso ocurrió supe que jamás estaríamos juntos como yo quisiera.
¿Porqué entonces ahora me duele tanto saber eso? Ilusionarse siempre es malo, y yo lo hice, frente a un rayo de esperanza que se desvaneció casi tan pronto y tan sorpresivamente como apareció. ¿Y quién tiene la culpa? En realidad nadie... ni ustedes, ni ella, ni yo.

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